Cuando realizamos cualquier tipo de instalación, en cualquier lugar y momento, suele producirse suciedad, levantamiento de polvo, movimiento de muebles y otros elementos que conforman la estancia, entre otras cuestiones propias de cada montaje. En el caso de nuestros suelos de PVC, podemos decir que su instalación no requiere ningún tipo de conocimiento técnico elevado, es fácil de desarrollar y no genera ni polvo ni suciedad. En todo caso, el único polvo que puede levantarse es el que barreremos antes de comenzar la instalación. En la entrada de hoy os explicaremos los pasos a seguir para realizar una correcta instalación de nuestro producto.

Proceso de instalación de nuestros suelos de vinilo. Guía fácil de colocación

A pesar que la instalación de nuestros suelos vinilicos es muy sencilla, es necesario conocer algunos pasos -simples y rápidos, dicho sea de paso- antes de embarcarnos en la aventura de instalar nuestro producto. Además de todos estos pasos, también es indispensable conocer de primera mano dos pasos previos. Imprescindible el primero de ellos: antes de comenzar la instalación, es importante dejar el material en el lugar de la estancia algunas horas antes para que el producto se adecue a la temperatura del ambiente. Así garantizaremos que el producto se adhiera bien a la superficie.

El segundo paso previo será la retirada de todo el polvo y la suciedad del pavimento. Esto último por una razón bien sencilla: de existir suciedad y polvo, nuestros suelos de vinilo barato probablemente no se adhieran bien a la superficie. Limpiando bien la estancia con una escoba y retirando el polvo será suficiente para que nuestro material quede correctamente instalado. Recordamos, en este sentido, que tanto el primer paso previo como el segundo son importantes antes de comenzar con todos los demás.

Seguida y sucintamente explicamos los pasos:

1. Delimitar bien la zona y retirar el film protector

Antes de comenzar, es importante conocer bien la superficie donde realizaremos el proceso de instalación. Realizado esto último, bastará tener claro por dónde empezaremos la colocación. Una vez delimitadas estas dos cuestiones, podremos comenzar la instalación. Bastará con retirar el film protector (importante para recubrir la zona que incorpora el adhesivo) y adherir el producto a la superficie.

2. Alinear y escalonar

Será también importante alinear todas las lamas y escalonar las mismas. Recordamos que los suelos de PVC imitan al parquet, por lo que si no lo escalonamos no obtendremos el efecto deseado.

3. Corte a tijera. Marcar con cutter

Podremos cortar nuestros suelos autoadhesivos con tijera o con cutter. En el primer caso, realizaremos corte a tijera cuando necesitamos proporcionar al producto una forma concreta. Por lo que respecta al segundo, utilizaremos un cutter para recortar cualquier lama con mucha facilidad y rapidez.

4. Remates. Listo para usar

De quedar alguna lama con demasiada junta de dilatación (recordamos que la junta de dilatación no es necesaria porque el producto no dilata; te lo explicábamos en ¿qué he de saber antes de comprar?), podremos solucionar el problema con una masilla (parece obvio, pero no viene mal recordarlo: el color de la masilla debería ser parecido al del pavimento instalado). Después de todos estos pasos, podremos disfrutar de todas las ventajas de nuestros suelos de PVC.